Archivo de la etiqueta: Curiosidades

Piedra y ladrillo

Durante esta oscura etapa de la historia reciente de nuestro país bajo la dictadura del general Franco, los dirigentes fascistas promovieron un tipo de arquitectura monumentalista que pretendía revivir los fastos pretéritos de reyes memorables. Muchos arquitectos de la época tomaron la inspiración del arquitecto del siglo XVI Juan de Herrera para edificar edificios suntuosos que recordaban obras como El Escorial. Otros pusieron sus ojos en el trabajo desarrollado en el siglo XVIII por Juan de Villanueva. El Madrid de los Austrias como referencia para una renovada arquitectura que dejaría su impronta en la capital española, pero que también trascendería al resto del territorio. Seguir leyendo Piedra y ladrillo

Casa de Maria Viñas i Oliver

El relieve que preside el portal de entrada fue el elemento que captó mi atención sobre este edificio, situado en el número 197 de la Rambla d’Ègara. En mi búsqueda cotidiana de elementos arquitectónicos curiosos me sorprendió esta figura acostada que, después supe que se trata de una alegoría del dios Mercurio. Desconocía yo que estaba ante uno de esos edificios protegidos como Bien Cultural de Interés Local (BCIL) por su factura simple y anodina. Aunque con esa información y una observación más detallada, comienzas a ver elementos que puedes situar dentro de la corriente más lineal y racionalista del art-decó. Seguir leyendo Casa de Maria Viñas i Oliver

Prêt-à-porter, consumo y erotismo

La expresión francesa prêt-à-porter (algo así como “listo para llevar”) se acuñó en el mundo de la moda para referirse a las ropa de temporada que los distintos diseñadores exhiben en las pasarelas para marcar la tendencia. No sé en qué estaría pensando el escultor Miquel Puente a la hora de dar nombre a una obra que, a priori, se concibió para un evento relacionado con el erotismo. Sea como fuere, con ese mismo título de Prêt-à-porter un rotundo torso masculino adorna la Rambla d’Ègara desde el año 1994. Allí fue instalado como clausura de los actos de la segunda Primavera Erótica, un evento que pasó a los anales de la historia sin pena ni gloria, aunque sí dejó para el recuerdo en los tabloides nacionales la performance en la que el artista local Kiku Mistu habilitó un pene hinchable de 40 metros. Lo sé porque en aquellos tiempos sin Internet, la noticia llegó hasta Ibiza, donde yo residía. Pero no nos desviemos del tema. La escultura en cuestión fue definida por su autor como “la plasmación de los conceptos de sociedad de consumo y erotismo”¿Homenaje a la prostitución masculina? Que cada cual saque sus propias conclusiones. Seguir leyendo Prêt-à-porter, consumo y erotismo

Chimenea SAPHIL

El reciente urbanismo de Terrassa ha acentuado el protagonismo que las chimeneas de las industrias textiles tuvieron en el pasado. El derribo o reutilización de las antiguas fábricas en ocasiones ha dado paso a plazas de uso público en las que la monolítica presencia de las chimeneas se ha transformado en monumento al pasado. Protegidas como Bien Cultural de Interés Local (BCIL), muchas de ellas sobreviven para conformar un peculiar y personal skyline industrial de Terrassa. Es el caso del fumeral de la empresa Sociedad Anónima de Peinaje e Hilatura de Lana (SAPHIL) Seguir leyendo Chimenea SAPHIL

La Font del Progrés, homenaje a la ciencia

11313659_869109146493070_1679263975_nLa industrialización de Terrassa estuvo muy ligada a los procesos innovadores desarrollados por la ciencia. Tal vez por ello Terrassa rinde homenaje a los inventores insignes en su callejero. Faraday, Galvani, Marconi, Galileo, Arquímedes… son nombres vinculados al progreso que se refieren a una zona del centro de la ciudad. A mediados del siglo XIX, la zona comprendida entre la rambla del Palau (actual Rambla d’Ègara) y el torrente del Batlle (calle de Faraday) comenzó a poblarse con una oleada de inmigrantes provenientes de Aragón, Valencia y el interior de Catalunya que construyeron allí sus hogares. En el centro de esa nueva zona urbanizada quedó un espacio libre que se transformó en una plaza y que en 1885 recibió el nombre de plaza del Progreso, en consonancia con los nombres de calles del entorno dedicados a científicos e inventores ilustres. Seguir leyendo La Font del Progrés, homenaje a la ciencia

Vapor Ventalló, de fábrica a plaza pública

El Vapor Ventalló era un antiguo edificio industrial de al menos tres cuadras, que se ubicaba en la confluencia de las calles de La Rasa y Sant Llorenç. Como tantas fábricas textiles de su época era un importante centro de trabajo que empleaba a cientos de operarios. Abrió sus puertas en el año 1897 y, al menos una parte del complejo fabril, se atribuye al arquitecto Lluís Muncunill. Hasta el año 1997 se conservaban tres de sus cuadras, aunque la intervención urbanística que se llevó a cabo en la zona sólo dejó una de ellas. Y es precisamente la citada intervención, más que la fábrica en sí misma, la que capta ahora mi interés como una de las curiosidades arquitectónicas que ofrece la ciudad.
En su día, cuando se proyectó la rehabilitación de esta céntrica zona, se planteó un esponjamiento mediante el derribo de parte del complejo y la creación de una amplia plaza de uso público. No obstante, dada la importancia de la obra de Muncunill, se optó por conservar un testimonio de su obra en la plaza mediante una solución creativa.
Dicha solución consistió en conservar la nave principal del Vapor Ventalló, vaciándola para su uso cívico. Así, se mantuvieron dos de sus fachadas y el tejado a dos aguas, todo ello sustentado por la estructura de hierro diseñada en su momento por Muncunill.
El resultado es una gigantesca pérgola que da abrigo a una gran parte de la plaza (que recibe el nombre de la antigua fábrica) y permite, entre otras cosas, la organización de actos culturales.
La nave conservada es de planta rectangular y consta de dos pisos, con estructura de pilares de hierro fundido que sustentan bóvedas de cañón y jácenas metálicas transversales. La cubierta se apoya directamente sobre cerchas de madera (estructuras triangulares usadas en arquitectura para construir arcos o, como en este caso, tejados a dos aguas). Toda esa estructura de techo se apoya sobre columnas de hierro fundido.
Tal vez como nexo de unión, en las fachadas, los ventanales son dobles y están separados por finas columnas de hierro.
El edificio se halla inscrito en el Catálogo de Edificios de Interés Histórico y Artístico de Terrassa.

La llama olímpica

DSC03642El fuego olímpico o bien un atleta portando una antorcha encendida que brota del mismo fuego. Son dos de las posibles interpretaciones que permite esta escultura de nombre no menos descriptivo: Flama II (Llama II) y que fue erigida en conmemoración de un hecho histórico para la ciudad de Terrassa, como fue ser subsede de los Juegos Olímpicos de Barcelona que se celebraron en 1992.
La escultura fue creada por Ferran Bach-Esteve por encargo del Ministerio de Educación para formar parte de una exposición que se presentó en el espacio Tecla Sala de Hospitalet de Llobregat. Un año después y tras el fallecimiento del artista, su viuda la donó a la ciudad para que fuera instalada en un lugar público. Y el Ayuntamiento decidió aprovechar la remodelación de la Placeta de Saragossa para decorar su nueva isleta de césped y situar en un céntrico lugar el recuerdo de un evento deportivo que llenó de orgullo a los terrassenses.
La llama concebida por Bach-Esteve es una escultura de vanguardia elaborada en acero inoxidable pulido, tiene una altura de tres metros, un diámetro de 8 centímetros y pesa 600 kilos.

Almacén Joaquim Alegre