Almacén Corcoy, piel renovada

DSC00270En el año 1914 el industrial catalán Jaime Corcoy Guinart decidió trasladar la sede central de su industria lanera a Terrassa, manteniendo en la localidad gerundense de Ripoll las instalaciones destinadas al lavado de la lana. En la decisión del fabricante tuvo mucho que ver el hecho de que Terrassa era ya por entonces uno de los principales centros textiles del país y, como tal, la plataforma perfecta para la expansión que tenía prevista para su empresa. Así, se sumó a otros tantos empresarios que optaron por construir almacenes más o menos ostentosos en los que exhibir el género a posibles compradores que, por aquel entonces, llegaban en masa a la ciudad. Para el suyo, eligió uno de los emplazamientos más habituales, al final de la floreciente calle del Nord, y concretamente en la plaza dedicada por la ciudad a Mossèn Jacint Verdaguer. Allí erigió un edificio, muy próximo al que el industrial Joaquim Alegre mandó construir en la vecina Placeta de Saragossa, y con el que guarda semejanzas arquitectónicas evidentes.

El almacén Corcoy forma parte del catálogo de bienes culturales de interés local y, como tal, ha merecido recientemente una rehabilitación largamente aplazada y que mantenía a este destacado inmueble en un estado lamentable. Gracias a la reforma, que afecta a su cubierta y su interior, pero que se hace más evidente en su fachada, el edificio ha logrado recuperar el esplendor que debía tener antaño con un colorido inusitado para la zona.

Se trata de un edificio construido por el arquitecto Melcior Viñals i Muñoz a principios del siglo XX, pensado para la venta de productos al mayor. Se elevó entre medianeras y está formado por una planta baja y un piso habilitado por el arquitecto en la parte central de la nave. Presenta una fachada de concepción simétrica, cuyos elementos principales son una gran puerta de entrada central sobre la cual se ubica la ventana del primer piso, a cuyos flancos se sitúan dos ventanales estilizados. Destaca asimismo el remate de esas oberturas mediante tres arcos de herradura que confieren a la fachada su personalidad.

Los umbrales de puerta y ventanas aparecen enmarcados a la usanza modernista y el coronamiento de la fachada sigue también la dinámica sinuosa de ese estilo arquitectónico, incluyendo cornisas y balaustradas como único ornato en un conjunto que se caracteriza por su sobriedad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s